Ningún colchón dura para siempre, sin importar la calidad o el precio que haya tenido. La vida útil promedio ronda los 10 años, aunque varía según el uso y el cuidado que le des. Estas son las señales más claras de que ya cumplió su ciclo.
Si antes no tenías problemas para conciliar el sueño y ahora te mueves de un lado a otro sin lograrlo, tu colchón puede ser la causa.
Cuando el colchón pierde firmeza o forma hundimientos, deja de sostener bien tu cuerpo y el dolor de espalda y cuello se vuelve frecuente. Si buscas soporte extra, nuestra línea con soporte lumbar reforzado está pensada justo para esto.
Si descansas mejor en casa ajena o en un hotel que en tu propia cama, es la señal más directa de que tu colchón ya no cumple su función.
Los crujidos indican que los materiales internos perdieron resistencia. Cuando esto pasa, conviene cambiarlo pronto — y puedes llevar el viejo a reciclar.
Cada cuerpo tiene necesidades distintas, por eso en Unikonfort fabricamos colchones para cada estilo de vida, con la opción de hacerlos a la medida.